domingo, 10 de julio de 2016

¿Dónde fue nuestro primer padre al morir?

Es importante examinar qué enseña la Biblia sobre la muerte del primer hombre, y ver qué nos dice, si hay mención o siquiera una ligera connotación de un lugar infernal de sufrimiento eterno. Sin duda, este sería el mejor caso para presentar el infierno tradicional, ya que Adán fue el primer hombre; y sobre todo, porque por su transgresión, la humanidad ha estado bajo condenación y muerte (Leer Romanos 5:15-19)

Primero, notemos la advertencia que Dios le dio si comía del árbol de la ciencia del bien y del mal:
[Dios] le dio este mandato: «Puedes comer de todos los árboles del jardín, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente morirás»”  (Génesis 2:16-17 NVI)
Si Dios hubiera utilizado el infierno como amenaza intimidatoria, esa sería la ocasión perfecta. No le hubiera dicho: 'si comes ciertamente morirás', sino: 'si comes serás atormentado en el fuego por toda la eternidad'. De ser cierto el infierno, esta advertencia hubiera sido sin duda mucho más eficaz y de mayor intimidación que la simple muerte.

Ahora notemos lo que Dios le dijo después de que Adán pecara:
"Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás." (Génesis 3:19)
Si de verdad Dios hubiera preparado el infierno de sufrimiento eterno, no habría sentenciado que ‘volvería al polvo’, sino que ‘estaría sufriendo por toda la eternidad’. Por tanto, el hecho de no mencionarle al primer hombre el castigo del infierno, tanto al avisarle, como al dictar su sentencia; es una razón más para concluir que Dios no tenía ni concebía para sus criaturas un castigo semejante.

Por otra parte, la Biblia declara que la humanidad ha heredado el pecado y la muerte de Adán:
Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron.” (Romanos 5:12)
por la transgresión de un solo hombre reinó la muerte”  (Romanos 5:17) 
Si tenemos en cuenta que “una sola transgresión [la de Adán] causó la condenación de todos” y “por la desobediencia de uno solo muchos fueron constituidos pecadores” (Romanos 5:17-19) ¿Cómo van a ser castigados en sufrimiento eterno los descendientes de Adán, cuando el principal responsable de que el pecado se haya introducido a toda la humanidad, ni siquiera recibió ni el aviso ni la sentencia de dicho castigo? Obviamente, en la mente de Dios nunca existió el infierno tradicional.




 

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